Actividades culturales

Ilusiones, fantasía y valores

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Los libros son espejos:

solo se ve en ellos lo que uno ya lleva dentro.

Carlos Ruiz Zafón

El relato corto, al margen de su función lúdica y estética, se ha utilizado frecuentemente como vehículo de ideas abstractas por sus especiales características de sencillez, concreción y brevedad. Sencillez porque se maneja un número limitado de personajes, que además desarrollan un perfil centrado en una o dos de sus características. Lo que ayuda a concentrarnos en un asunto único y permite, a su vez, llegar al desenlace de un modo relativamente rápido sin entretenernos por las ramas.

Eso significa que se dejan de lado muchos detalles que no afectan a la trama principal, y esas ausencias suelen dar la sensación de vacío en el tejido hilvanado de las ideas porque nos gusta «dejar los cabos bien atados». Ya tenemos el ingrediente principal para desatar la fantasía de los lectores a través de un montón de preguntas con multitud de respuestas posibles. Esas preguntas que nos hacemos y sus respuestas forman un conjunto único que detalla la historia y, a veces, la prolonga hasta donde nuestras inquietudes y nuestra curiosidad nos quieran llevar.

Si alguna vez os ha llamado la atención de que vuestros hijos os hagan un montón de preguntas después de leer juntos un cuento, ya tenéis la respuesta: echan en falta muchos detalles intencionadamente escamoteados de la historieta. Los adultos no solemos fijarnos en ellos porque lo leído y lo vivido permite a nuestro cerebro rellenar automáticamente los huecos mediante un cálculo complejo de probabilidades, dando por sentadas muchas cosas basadas en la experiencia de cada cual.

Y si al final no son capaces de rellenar los detalles que echan de menos, perderán el interés por lo que han leído y no les dejará huella. Es fundamental atender satisfactoriamente el diálogo intenso a que nos someten, para que no pierdan la ilusión despertada hasta que sean capaces de «quedarse con el meollo» del trasfondo del cuento y aprecien los valores éticos o «la moraleja» que hay detrás.

Por eso es tan útil emplear el cuento para mantener y desarrollar los tres aspectos que hemos tratado, pero hay que programarlo cuidadosamente aunque desde fuera tenga que verse como «el juego de contar cuentos». En la actividad extraescolar de Animación a la lectura se seleccionan los cuentos para mantener la ilusión de los niños, relacionando los temas con sus propios intereses y gustos; se utiliza el recurso del teatro para que se sientan protagonistas y puedan personalizar los detalles que echan en falta en el cuento leído; y se cuidan los valores que se transmiten, potenciando la colaboración en equipo y evitando los prejuicios y las descalificaciones.

Este curso empezamos con los deseos de los cuentos de «La caja de música» y, por supuesto, pedimos nuestro deseo: ir a la feria del Barrio del Pilar. Allí nos encontramos con Pupi comiendo dulces de algodón e inventamos un cuento en el que nos montamos en el tren de la bruja y después jugamos a buscar los seis anillos escondidos en «La casa encantada». Al salir de la casa nos encontramos con Hansel y Gretel y les acompañamos hasta la «La casita de chocolate», donde aprendimos a hacer tartas de chuches y confeti fijándonos en la bruja.2012_12_23_ricitos

Cuando logramos escaparnos, salimos corriendo hasta llegar a una linda casita, era «La casa de los tres Osos» y vimos a Ricitos de Oro tomándose la sopa del osito pequeño. Con «Mi maleta para jugar a Ricitos de Oro» nos divertimos creando nuestras propias historias, qué risas.

Aprovechando el día mundial del niño nos fuimos con el «Barredor de tristezas» del «Cuaderno de a bordo» de Edelvives, y le dimos un buen barrido a las tristezas que nos encontramos en nuestro viaje. Barriendo, barriendo, nos convertimos en hada madrina y conocimos a Cenicienta y a sus hermanas Potonga y Turula, más feas que un ogro, más malas que un dolor de muelas y más tontas que una calabaza.

2012_12_23_cuentos_de_navidadPara preparar la Navidad durante el adviento hemos disfrutado leyendo los siguientes Cuentos de Navidad del libro «Una historia para cada día de adviento»: «La primera Navidad», «El pequeño abeto», «Rodolfo, el reno» y «La cerillera». Con ellos recordamos que la grandeza de la Navidad está en el corazón de las personas que la viven con sinceridad.

Y por último, nos acercamos a la casita mágica donde vive Papá Noël. Allí le vimos jugando con sus duendes y a su gato descansando en el sofá después de que nos diese un paseo con su trineo y sus renos por todas las ciudades del mundo.

Como la Navidad es el tiempo más familiar de todo el año, en el que se recuerda lo que ha pasado y se comparten ilusiones venideras, os deseo unas Navidades de cuento en familia.

 Carmen Hurtado

La actividad de Animación a la lectura está dirigida por Carmen Hurtado y organizada por el A.P.A. del Colegio Valdeluz; lleva desarrollando su actividad cuatro años; y está orientada a los primeros lectores, que empiezan a descubrir parte del mundo a través de las letras que aprenden.

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