Día: 17 febrero, 2015

El juego de aprender

por Sandra Peláez García y M.ª José López Domínguez

Foto reportaje okNuestra historia es muy sencilla, somos María José y Sandra, dos de tantas otras mujeres que fueron atropelladas en la plenitud de sus carreras profesionales por el tren de la crisis. Tras muchos años de estudios universitarios, cursos… y trabajo duro en varias empresas y editoriales, acabamos en la cola del paro y, lo que es peor, sin esperanza de encontrar algún puesto de trabajo acorde con nuestras capacidades. Mientras, el paso inexorable del tiempo se traducía en días, meses y años que iban diluyendo todas nuestras ilusiones.

Pero un buen día esas ilusiones renacieron gracias a nuestros hijos mayores (ambos de 8 años e inseparables desde la guardería en el Colegio Valdeluz), a sus juegos con palabras en inglés nos hicieron pensar en la idea de crear un nuevo servicio educativo a través del juego y con el que los niños aprendieran de un modo fácil y divertido, asimilando los conceptos de manera casi inconsciente. Why not? Esa fue la pregunta que las dos nos hicimos y que rápido respondimos gracias a la lucecita que se había encendido en nuestro interior. Una fuerza que nace cuando te sientes capaz de crear algo nuevo, un proyecto que puede ser útil porque nace de necesidades que ves en el día a día en tus propios hijos y en las habituales charlas con otros padres del colegio con los que compartes muchas cosas.

Pensamos en crear una especie de «clases a demanda» porque es clave adaptarse a las necesidades de los alumnos, que él elija lo que quiere, ya que cada persona es diferente y nuestro objetivo es captar su potencial individual. La cita del poeta griego Hesíodo: «La educación ayuda a la persona a aprender, a ser lo que es capaz de ser» nos reforzó en la idea de que todos somos capaces de conseguir lo que queramos si estamos motivados y tenemos ilusión por todo aquello que hacemos. El positivismo es la mayor de nuestras fuerzas y el mejor de nuestros aliados.

 

Experimentación y descubrimiento

«El juego existió antes de toda cultura y la cultura surge en forma de juego».

Johan Huizinga

Aunque los niños tienen una capacidad innata natural para aprender cualquier idioma extranjero, esa aptitud se diluye si encuentran las clases aburridas. De hecho, los niños aprenden mejor con actividades interesantes planteadas a través de la experimentación y el descubrimiento.

Creemos por tanto que las clases se deben plantear a los niños como algo ilusionante, divertido y diferente al concepto tradicional y a la típica metodología ofrecida en las academias durante tantos años.

Apostamos por la organización de actividades amenas o cotidianas y por los talleres culturales y deportivos para que el inglés forme parte de sus vidas, pensamos que es posible lograr una inmersión lingüística real en los niños. Tan solo hay que hacerles viajar con la imaginación a través del deporte, la danza, el teatro… actividades que les motiven y les faciliten la asimilación del idioma. La comunicación global es la clave del éxito en la sociedad actual y es lo que creemos que se consigue a través de los workshops.

Según el articulo «El uso de juegos en la enseñanza del inglés en la educación primaria» publicado en la revista de Formación e Innovación Educativa Universitaria. vol. 6, n.º 3, 169-185 (2013), los nuevos planes de estudio se han desarrollado para describir el uso natural de la lengua en el mundo real de modo que los niños, con independencia de su edad o nivel, puedan usar el lenguaje y desarrollarlo de una forma grata y natural. Y una de las principales formas de lograr ese objetivo es mediante el uso de juegos.

El juego ha sido tradicionalmente una técnica de aprendizaje habitual a lo largo de la historia, aunque el reconocimiento de su valor pedagógico aún tiene un largo camino que recorrer. Muchos autores, entre los que podemos destacar al psicólogo Paul Moor (1981), al psicoanalista Erik Erikson (1982) o, al también psicoanalista, Donald W. Winnicott (1986), comparten la opinión de que los niños están más motivados y estimulados en la clase de lengua extranjera cuando se utilizan juegos, imágenes, objetos reales. Los juegos aumentan el nivel de implicación y concentración de los niños, siendo una ventaja que no debemos desaprovechar.

Los psicopedagogos llaman la atención sobre el juego en la edad escolar destacando sus valores afectivos, sociales, cognitivos y lingüísticos. El juego establece en el aula un clima afectivo y emocional basado en la confianza, la seguridad, y la aceptación. La profesora Marina Yagüello destaca la importancia del juego al afirmar lo siguiente: «Todo hablante posee una actividad metalingüística inconsciente y donde esta actividad se revela del todo es particularmente en el juego». Los juegos constituyen pues un medio poderoso para la enseñanza del inglés en todas las edades. Podemos usarlos como actividad de clase con el fin de enriquecer el vocabulario de los alumnos o para mejorar su gramática y fonética. Además, sirven para fomentar el trabajo en equipo, favorecen la sociabilidad del alumno, y ayudan a desarrollar su capacidad creativa y comunicativa.

Se juega para ganar, se gana si se aprende, y si aprendes, ganas.